Los grupos de ayuda mutua son espacios de encuentro donde las personas con discapacidad intelectual pueden compartir experiencias, apoyarse emocionalmente y encontrar comprensión en un entorno seguro y respetuoso. Es un recurso voluntario con participación periódica que favorece la identidad grupal.
A través del intercambio, se fortalecen vínculos, se adquieren nuevas herramientas para el día a día y se fomenta la autonomía personal. Creemos en el valor de acompañarse entre iguales, porque nadie entiende mejor una realidad que quien también la vive.
En la actualidad, contamos con dos grupos de ayuda mutua (GAM) de personas con discapacidad intelectual.
Entre sus principales beneficios destacan:
- Apoyo emocional: compartir experiencias con personas en situaciones similares ayuda a reducir la sensación de soledad y favorece el bienestar emocional.
- Sentimiento de pertenencia: formar parte de un grupo genera vínculos, confianza y la sensación de no estar solo.
- Intercambio de experiencias: permite aprender de las vivencias de otras personas y descubrir nuevas formas de afrontar el día a día.
- Desarrollo personal: se refuerzan habilidades como la autoestima, la comunicación y la autonomía.
- Empoderamiento: favorece la toma de decisiones y el control sobre la propia vida.
- Reducción del estrés: expresar emociones en un entorno seguro contribuye a aliviar tensiones y preocupaciones.
- Fomento de la inclusión social: facilita la participación activa y la integración en la comunidad.
Los grupos de ayuda mutua son mucho más que un espacio de encuentro: son una red de apoyo donde cada persona aporta y recibe, creciendo junto a los demás.

